Es raro ver como la gente piensa en la comida orgánica como si fuera una moda o una pose, cuando en realidad lo orgánico es únicamente la manera natural en la que nunca debimos dejar de conseguir alimentos.
Para empezar, las gallinas y las vacas tienen el mismo derecho que nosotros de caminar y no tienen por qué vivir miserablemente para aumentar el ingreso de unos pocos (porque ni tú ni yo ganamos más por el maltrato animal, pero Bachoco sí).
En cuanto a la carne de res por ejemplo, no todo se reduce a "me siento mal por los animalitos"; la sugerencia es moderar nuestra ingesta de carne roja debido a la gran cantidad de gases invernadero que produce y a las miles de hectáreas dedicadas a la agricultura, que podrían tener un mayor beneficio ecológico si se usaran para otra cosa.
La comida que ahora llamamos "artesanal" es aquella que se hacía antes de las grandes corporaciones, así que no veo ningún problema en mejorar la vida de tu comunidad escogiendo productos naturales y de productores locales que además tienen ofertas deliciosas de pan y quesos, por ejemplo.
No me gusta alentar el fanatismo pero creo que hay pequeños cambios como éstos, que podemos hacer en nuestra rutina cuando nos sea posible y al cabo de un año habrá significado una diferencia.
Por lo pronto, si les interesa el tema, aquí hay unos libros que pueden consultar:
Organic, Inc.: Natural Foods and How They Grew. Fromartz Sam. (Harcourt 2006). Habla de la nueva demanda por alimentos libres de pesticidas y de la comparación de comida orgánica a industrial.
What to Eat. Marion Nestle (North Point Press, 2006). Te ayudará a tener mejores opciones cuando compres comida en el supermercado.
Animal, Vegetable,Miracle: A Year of Food Life. Barbara Kingsolver. (Harper Collins, 2007). Cuenta el ejercicio de una familia al comer productos locales por un año y de la re-regionalización de la cadena alimentcia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario